Imagina que te doliera respirar y que además, corrieras el riesgo de fallecer a causa de esta complicación.
Esto es lo que sufren los pacientes con Virus Respiratorio Sincitial (VRS), un virus común que puede causar diversas enfermedades respiratorias, desde resfriados leves hasta afecciones graves como bronquiolitis (en lactantes) y neumonía. Los bebés y los ancianos son el grupo con mayor riesgo.
La Dra. Claudia Beltrán Arroyave, Pediatra, explica que hoy “el virus respiratorio sincitial (VRS) es muy frecuente y la infección no genera una inmunidad duradera, por lo que una persona puede volver a infectarse a lo largo de su vida. Actualmente, el tratamiento se basa principalmente en medidas de soporte, especialmente en los niños que requieren hospitalización, ya que no existe un antiviral de uso rutinario específico para tratar la infección. La prevención, incluida la inmunización cuando está indicada, cumple un papel fundamental para reducir el riesgo de enfermedad grave”.
Asimismo, por cada muerte, hay tres que no se ven. Esto hace que las cifras sean mucho mayores de lo que se muestra.

La infección temprana por VRS se caracteriza por síntomas respiratorios superiores que incluyen congestión, rinorrea (escurrimiento nasal) y fiebre. La enfermedad suele ser leve y autolimitada en niños mayores y adultos. Sin embargo, si la infección progresa a las vías respiratorias inferiores, pueden producirse lesiones pulmonares inflamatorias (denominadas bronquiolitis), que provocan síntomas como tos, respiración acelerada, aumento del esfuerzo respiratorio y sibilancias.
¿Cuáles son los grupos más afectados por el VRS?
El VRS humano es una causa prevalente en todo el mundo de infección de las vías respiratorias inferiores en todos los grupos de edad. En lactantes y niños pequeños, la primera infección puede causar una bronquiolitis grave que a veces puede ser mortal. En niños mayores y adultos sin comorbilidades, las infecciones repetidas de las vías respiratorias superiores son frecuentes y van desde la infección subclínica a la enfermedad sintomática de las vías respiratorias superiores.
¿Cómo protegerse?
Recientemente, se han logrado avances significativos de inmunización frente al VRS, en particular para la protección de los lactantes mediante inmunización materna.
Los adultos de 75 años o más, y las personas de 50 a 74 años son uno de los grupos con mayor riesgo de contraer el virus, por ello deberían tomar todas las medidas de prevención, entre ellas, la vacunación, el lavado de manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, evitar tocar los ojos, nariz y boca con las manos sin lavar, cubrir la boca y nariz al toser y estornudar con un pañuelo o la parte superior de la manga, evitar el contacto cercano con personas enfermas, limpiar y desinfectar las superficies que las personas tocan con frecuencia y quedarse en casa cuando esté enfermo.










