Santa Marta, 28 de octubre de 2026. Bolívar llega a la Filsmar con una delegación de autoras y autores que confirman la vitalidad literaria del departamento. Desde Cartagena hasta el sur del territorio, pasando por San Basilio de Palenque, sus escritores ocupan esta semana auditorios, salones y micrófonos de la feria con lanzamientos, presentaciones, conversatorios y una gala de poesía que reunirá a voces de cuatro departamentos del Caribe.
Un río, un mar y un laberinto
Desde Montecristo, Bolívar, Andrés Charry presenta El río se traga a los muertos y otros cuentos, galardonado con el Bronce en los International Latino Book Awards 2026. Sus 25 relatos, escritos con una prosa nostálgica y poética de raíz mágico-realista, recorren la memoria del territorio y encuentran en el río un símbolo de esperanza y olvido.

Sara Porto presenta El laberinto del Topo, su segunda novela, un thriller psicológico ambientado en Cartagenan con la que consolida una trayectoria narrativa en el género.

La poeta Martha Amor Olaya trae No hay mar en el cielo, un poemario, su cuarto libro. La autora fue recientemente ganadora del Concurso de poesía Voces de Libertad.
Palenque y el Caribe: con voz propia
La escritora palenquera Rosmery Armenteros Herrera participará en el conversatorio El futuro de las narrativas negras, junto al periodista Rodrigo Paredes, un espacio para pensar los caminos de las literaturas afrodescendientes y el lugar de sus historias en la escena cultural del país.

Nicole Sánchez Castillo tendrá doble presencia en la feria. Lanzará Una deuda siniestra, su novela de terror, y dictará la conferencia Escribir con acento: el Caribe narrado en sus propios términos, una invitación a contar la región desde su habla, su ritmo y sus maneras de nombrar el mundo.

Una gala para los versos del Caribe
La escritora y gestora cultural Mafe Piñeres dirigirá la Gala de poesía, que convoca a poetas del Cesar, Magdalena, Atlántico y Bolívar alrededor de un micrófono abierto. Allí, los autores prestarán su voz a los versos de sus obras publicadas e inéditas, en una noche que hará de la palabra dicha un punto de encuentro entre los territorios del Caribe.

Con esta presencia, Bolívar reafirma su lugar como cuna de autores que hacen historia en los escenarios culturales del país y que, feria tras feria, amplían el mapa de la literatura colombiana.










